miércoles, 28 de agosto de 2013

Quevedo

Me ha dicho mi hermana, que es escritora, que el soneto es muy difícil que quede bien, que, incluso a Quevedo le cuesta conseguir sonoridad, y que no siempre lo consigue. Creo que en este soneto lo ha logrado.

Si quien ha de pintaros ha de veros,
y no es posible sin cegar miraros,
¿quién será poderoso a retrataros,
sin ofender su vista y ofenderos?

En nieve y rosas quise floreceros,
mas fuera honrar las rosas y agraviaros;
dos luceros por ojos quise daros;
mas ¿cuándo lo soñaron los luceros?

Conocí el imposible en el bosquejo;
mas vuestro espejo a vuestra lumbre propia
aseguró el acierto en su reflejo.

Podráos él retratar sin luz impropia,
siendo vos de vos propia, en el espejo,
original, pintor, pincel y copia.



Quevedo, genio, genio, genio, tá, tá, tá...


viernes, 23 de agosto de 2013

Cuando el fútbol se hizo poesía

...ahí la tiene Maradona. Le marcan dos. Pisa la pelota Maradona. Arranca por la derecha el genio del fútbol mundial. Puede tocar para Burruchaga...siempre Maradona...genio, genio, genio... tá, tá, tá... goooooooolllll quiero llorar... Dios Santo, viva el fútbol... golaaaaazooo... Diegooool... Maradona... es para llorar, perdónenme... Maradona en recorrida memorable, en la jugada de todos los tiempos... barrilete cósmico... ¿De qué planeta viniste... para dejar en el camino a tanto inglés?... Para que el país sea un puño apretado gritando por Argentina... Argentina 2, Inglaterra 0... Diegol, Diegol... Diego Armando Maradona... Gracias, Dios. Por el fútbol, por Maradona, por estas lágrimas... por este Argentina 2, Inglaterra 0


Relato del gol por Víctor Hugo Morales, pueden oírlo poniendo en google: gol de Maradona a los ingleses.

viernes, 19 de julio de 2013

Carmen Amaya

Sordinas en las guitarras
que Carmen Amaya ha muerto,
silencio los cantaores
y los bailaores quietos,
que el terremoto del baile
hoy tiene sus brazos yertos,
cansados de tanto alzarse
queriendo alcanzar el cielo.


Oír en el programa Documentos RNE de Radio Nacional, titulado Carmen Amaya, Minuto 50 y 08 segundos.

De luto el pueblo gitano,
silencio palmas y olé,
que ha muerto una bailaora
de pura raza calé.
Ha muerto Carmen Amaya,
y el Montjuich y el tibidabo
le dan su adiós enlutado
cada uno en su atalaya.
Un lucero nuevo brilla
porque Carmen en el cielo
va sembrando seguidilla.

Oír en el mismo programa de RNE, Minuto 47 y 58 segundos.

lunes, 10 de junio de 2013

El Don de la tristeza

   Entristecer un poco cada día,
y nunca entristecer más de la cuenta,
que la tristeza es pobre y se sustenta
de vuestra caridad y de la mía.

Entristecer por tanta lejanía
y tanto corazón en compraventa
como va entristeciendo aquel que intenta
y no logra alcanzar, por atonía.

La tristeza es un don que no han gozado
los que ríen de todo y para todo
como si no vivieran de prestado.

Entristeder despacio, y de tal modo,
que hasta el último instante la tristeza
puede acabar donde el amor empieza.


Juan Emilio Aragonés

viernes, 10 de mayo de 2013

Historia de mi muerte

   Soñé la muerte y era muy sencillo:
Una hebra de seda me envolvía,
Y cada beso tuyo,
Con una vuelta menos me ceñía.
Y cada beso tuyo
Era un día:
Y el tiempo que mediaba entre dos besos
Una noche. La muerte es muy sencilla,

   Y poco a poco fue desenvolviéndose
La hebra fatal. Ya no la retenía
Sino por sólo un cabo entre los dedos...
Cuando de pronto te pusiste fría.
Y ya no me besaste...
Y solté el cabo, y se me fue la vida.


Leopoldo Lugones.

jueves, 11 de abril de 2013

La primavera, la primavera...

La tierra se engalana como novia
y el infinito espacio reverbera,
que vuelve ya la dulce primavera.
La fuente dice:-Escucha mi lamento.
El aura:-No desoigas mis rumores.
La rosa:-Bebe mi oloroso aliento.
El ave:-Aprende amor en mis amores.
Renace, oh corazón, de tus dolores:
ama, sonríe y en la dicha espera,
que vuelve ya la dulce primavera.


Manuel González Prada.

sábado, 30 de marzo de 2013

Antonio Vega

Hablando de ellos

Se levantó un fuerte viento
y amaneció la alegría.
Nadie pensó en el momento
que el peso de la pobreza su riqueza fuera un día.
Estoy hablando de ellos,
de los que lloran y ríen.
La plata, el oro, el platino
no superan el destello de algo en sus ojos divinos.
Hallé en los dos a los guías
de mi emoción desbocada.
Nunca fue su mano fría,
padres de mi cuento de hadas.
De mi fortuna, cimientos.
De mis inventos, la cuna.
Todas sus miradas, y una a una,
de la moneda son cruz y cara.





                                    Estoy hablando de ellos.