Hablando de ellos
Se levantó un fuerte viento
y amaneció la alegría.
Nadie pensó en el momento
que el peso de la pobreza su riqueza fuera un día.
Estoy hablando de ellos,
de los que lloran y ríen.
La plata, el oro, el platino
no superan el destello de algo en sus ojos divinos.
Hallé en los dos a los guías
de mi emoción desbocada.
Nunca fue su mano fría,
padres de mi cuento de hadas.
De mi fortuna, cimientos.
De mis inventos, la cuna.
Todas sus miradas, y una a una,
de la moneda son cruz y cara.
Estoy hablando de ellos.
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sábado, 30 de marzo de 2013
domingo, 13 de noviembre de 2011
La Belleza de Aute
LA BELLEZA
Enemigo de la guerra
y su reverso la medalla,
no propuse otra batalla
que librar al corazón
de ponerse cuerpo a tierra
bajo el paso de una historia
que iba a alzar hasta la gloria
el poder de la razón,
y ahora que ya no hay trincheras,
el combate es la escalera,
y el que trepe a lo más alto
pondrá a salvo su cabeza,
aunque se hunda en el asfalto...
la belleza, la belleza, la belleza, la belleza...
Míralos como reptiles
al acecho de la presa,
negociando en cada mesa
maquillajes de ocasión,
siguen todos los raíles
que conducen a la cumbre,
locos porque nos deslumbre
su parásita ambición;
antes iban de profetas
y ahora el éxito es su meta,
mercaderes, traficantes,
más que náusea dan tristeza
no rozaron ni un instante...
la belleza, la belleza, la belleza, la belleza...
Y me hablaron de futuros
fraternales solidarios,
donde todo lo falsario
acabaría en el pilón,
y ahora que no quedan muros
ya no somos tan iguales,
tanto vendes tanto vales,
¡viva la revolución!,
reivindico el espejismo
de intentar ser uno mismo,
ese viaje hacia la nada
que consiste en la certeza
de encontrar en tu mirada...
la belleza, la belleza, la belleza, la belleza...
Luis Eduardo Aute.
Enemigo de la guerra
y su reverso la medalla,
no propuse otra batalla
que librar al corazón
de ponerse cuerpo a tierra
bajo el paso de una historia
que iba a alzar hasta la gloria
el poder de la razón,
y ahora que ya no hay trincheras,
el combate es la escalera,
y el que trepe a lo más alto
pondrá a salvo su cabeza,
aunque se hunda en el asfalto...
la belleza, la belleza, la belleza, la belleza...
Míralos como reptiles
al acecho de la presa,
negociando en cada mesa
maquillajes de ocasión,
siguen todos los raíles
que conducen a la cumbre,
locos porque nos deslumbre
su parásita ambición;
antes iban de profetas
y ahora el éxito es su meta,
mercaderes, traficantes,
más que náusea dan tristeza
no rozaron ni un instante...
la belleza, la belleza, la belleza, la belleza...
Y me hablaron de futuros
fraternales solidarios,
donde todo lo falsario
acabaría en el pilón,
y ahora que no quedan muros
ya no somos tan iguales,
tanto vendes tanto vales,
¡viva la revolución!,
reivindico el espejismo
de intentar ser uno mismo,
ese viaje hacia la nada
que consiste en la certeza
de encontrar en tu mirada...
la belleza, la belleza, la belleza, la belleza...
Luis Eduardo Aute.
sábado, 12 de septiembre de 2009
Tú
Tú que eres tan guapa y tan lista,
tú que te mereces un príncipe, un detista,
tú...,te quedas a mi lado
y el mundo me parece más amable,
más humano, menos raro...
La letra de esta canción me gusta porque te habla del amor sincero, ese amor que escasea y que se da muy pocas veces en la vida. Y cuando llega, te da igual todo lo demás.
viernes, 15 de mayo de 2009
Agárrate fuerte a mí María
Estoy metido en un lío
y no sé cómo voy a salir,
me buscan unos amigos
por algo que no cumplí.
Te juré que había cambiado
y otra vez te mentí,
estoy como antes colgado
y por eso vine a ti.
Abrázame fuerte a mí, María,
agárrate fuerte a mí
que esta noche es la más fría
y no consigo dormir
Agárrate fuerte a mí, María,
agárrate fuerte a mí
que tengo miedo
y no tengo donde ir
Mañana cuando despiertes
estaré lejos sin ti
no creo que pase nada
de otras peores salí.
Si acaso no vuelvo a verte
olvida que te hice sufrir
no quiero si desaparezco
que nadie recuerde quien fui
Agárrate fuerte a mí, María,
agárrate fuerte a mí
que esta noche es la más fría
y no consigo dormir
Agárrate fuerte a mí, María,
agárrate fuerte a mí
que tengo miedo
y no tengo a donde ir
Agárrate fuerte a mí, María,
y no llores más por mí
volveré por ti algún día
y escaparemos de aquí
Agárrate fuert a mí, María,
agárrate fuerte a mí
que tengo miedo
y no tengo donde ir.
Los Secretos.
y no sé cómo voy a salir,
me buscan unos amigos
por algo que no cumplí.
Te juré que había cambiado
y otra vez te mentí,
estoy como antes colgado
y por eso vine a ti.
Abrázame fuerte a mí, María,
agárrate fuerte a mí
que esta noche es la más fría
y no consigo dormir
Agárrate fuerte a mí, María,
agárrate fuerte a mí
que tengo miedo
y no tengo donde ir
Mañana cuando despiertes
estaré lejos sin ti
no creo que pase nada
de otras peores salí.
Si acaso no vuelvo a verte
olvida que te hice sufrir
no quiero si desaparezco
que nadie recuerde quien fui
Agárrate fuerte a mí, María,
agárrate fuerte a mí
que esta noche es la más fría
y no consigo dormir
Agárrate fuerte a mí, María,
agárrate fuerte a mí
que tengo miedo
y no tengo a donde ir
Agárrate fuerte a mí, María,
y no llores más por mí
volveré por ti algún día
y escaparemos de aquí
Agárrate fuert a mí, María,
agárrate fuerte a mí
que tengo miedo
y no tengo donde ir.
Los Secretos.
El sitio de mi recreo
Donde nos llevó la imaginación,
donde con los ojos cerrados
se divisan infinitos campos.
Donde se creó la primera luz
junto a la semilla de cielo azul
volveré a ese lugar donde nací.
De sol, espiga y deseo
son sus manos en mi pelo,
de nieve, huracán y abismos,
el sitio de mi recreo.
Viento que a su murmullo parece hablar
mueve el mundo con gracia, la ves bailar
y con él, el escenario de mi hogar.
Mar, bandeja de plata, mar infernal
es su temperamento natural,
poco o nada cuesta ser uno más.
De sol, espiga y deseo...
Silencio, brisa y cordura
dan aliento a mi locura,
hay nieve, hay fuego, hay deseo,
ahí donde me recreo.
Antonio Vega.
donde con los ojos cerrados
se divisan infinitos campos.
Donde se creó la primera luz
junto a la semilla de cielo azul
volveré a ese lugar donde nací.
De sol, espiga y deseo
son sus manos en mi pelo,
de nieve, huracán y abismos,
el sitio de mi recreo.
Viento que a su murmullo parece hablar
mueve el mundo con gracia, la ves bailar
y con él, el escenario de mi hogar.
Mar, bandeja de plata, mar infernal
es su temperamento natural,
poco o nada cuesta ser uno más.
De sol, espiga y deseo...
Silencio, brisa y cordura
dan aliento a mi locura,
hay nieve, hay fuego, hay deseo,
ahí donde me recreo.
Antonio Vega.
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