Me quedé de pie bajo tus ramas
y floreciste y finalmente
te aferraste a mí,
y cuando el viento golpeó con tierra
y arena... tú te aferraste a mí.
Más fina que una telaraña yo,
más diáfana que cualquiera...
pero se adhirió
y se mantuvo firme ante los poderosos vientos
vida... de la que en ciertos momentos
existo en tus dos direcciones...
en cierto modo sigo colgando hacia abajo casi siempre,
mientras tus dos direcciones tiran de mí.
Marilyn Monroe.
domingo, 14 de febrero de 2010
lunes, 23 de noviembre de 2009
Paciencia en las adversidades
Nada te turbe,
nada te espante;
todo se pasa,
Dios no se muda.
La paciencia
todo lo alcanza.
Quien a Dios tiene
nada le falta.
Sólo Dios basta.
Santa Teresa de Jesús. A Cristina Naranjo Pagador.
nada te espante;
todo se pasa,
Dios no se muda.
La paciencia
todo lo alcanza.
Quien a Dios tiene
nada le falta.
Sólo Dios basta.
Santa Teresa de Jesús. A Cristina Naranjo Pagador.
lunes, 19 de octubre de 2009
Dios mío
El dinero que pagan los países pobres en concepto de aranceles a los países desarrollados es 14 ceces mayor que la ayuda económica que rediben de éstos.
martes, 13 de octubre de 2009
Leopoldo Alas
EL FRUTO DE LA NUEZ
El corazón, como el fruto de la nuez,
seco y reflexivo, es un cerebro
ciego de tanto pensar en su guarida.
Sus únicos latidos son los sueños,
la fantasía de otro ser
que rompa desde fuera la coraza
y deje entrar el aire de la vida.
El 8 de octubre se presentó el libro de poesía de Leopoldo Alas en el Instituto Cervantes de Madrid. El libro(al que pertenece este poema) se titula "Concierto del desorden" y es un gran libro de poesía. Vayan y cómpenlo, está en la editorial Visor. Y de paso léanlo.
Yo, humildemente, le dedico al autor esta copla del libro "Retablo de pájaros literarios y morales" de José María García-Casillas, que dice:
En el monte Calvario
las golondrinas
le quitaron a Cristo
tres mil espinas.
Y es que Leopoldo tiene alas, como las golondrinas.
El corazón, como el fruto de la nuez,
seco y reflexivo, es un cerebro
ciego de tanto pensar en su guarida.
Sus únicos latidos son los sueños,
la fantasía de otro ser
que rompa desde fuera la coraza
y deje entrar el aire de la vida.
El 8 de octubre se presentó el libro de poesía de Leopoldo Alas en el Instituto Cervantes de Madrid. El libro(al que pertenece este poema) se titula "Concierto del desorden" y es un gran libro de poesía. Vayan y cómpenlo, está en la editorial Visor. Y de paso léanlo.
Yo, humildemente, le dedico al autor esta copla del libro "Retablo de pájaros literarios y morales" de José María García-Casillas, que dice:
En el monte Calvario
las golondrinas
le quitaron a Cristo
tres mil espinas.
Y es que Leopoldo tiene alas, como las golondrinas.
A la luz de la luna
Hartley se cayó y se hizo daño
lo recogí llorando y chillando
y salí corriendo con él.
La luna le llamó la atención
y dejó inmediatamente de llorar
¡y cuán bellamente brillaban bajo la luz de la luna sus ojos llenos de lágrimas!
Samuel Taylor Coleridge, sobre su hijo pequeño, 1798.
Saado del libro "Elogio de la pereza" de Tom Hodgkinson.
lo recogí llorando y chillando
y salí corriendo con él.
La luna le llamó la atención
y dejó inmediatamente de llorar
¡y cuán bellamente brillaban bajo la luz de la luna sus ojos llenos de lágrimas!
Samuel Taylor Coleridge, sobre su hijo pequeño, 1798.
Saado del libro "Elogio de la pereza" de Tom Hodgkinson.
domingo, 11 de octubre de 2009
Leopoldo Alas
EL ÁNGEL Y EL VAMPIRO
Pasé la vida entre vampiros y ángeles,
libando con paciencia los unos mi energía,
los otros trasvolando mis días más sentidos.
Todos los trances de luz fueron suyos:
al ángel los del cuerpo, los del alma al vampiro.
Al sol como en la sombra estuve ciego
y en el tránsito hacia el cenit, perdido.
Confundí las alas blancas con las capas negras.
Gusté, besando al ángel, los labios del vampiro.
Siempre acudí a la cita con lo eterno.
Cada vez que me llamó me encontraba.
Unas veces hermoso y otras veces oscuro,
el timbre de su voz me subyugaba,
la miel de su sonrisa me encendía,
y bailábamos juntos, el ángel o el vampiro
y yo que nunca supe muy bien con quién bailaba.
Concierto del desoden. Leopoldo Alas.
Pasé la vida entre vampiros y ángeles,
libando con paciencia los unos mi energía,
los otros trasvolando mis días más sentidos.
Todos los trances de luz fueron suyos:
al ángel los del cuerpo, los del alma al vampiro.
Al sol como en la sombra estuve ciego
y en el tránsito hacia el cenit, perdido.
Confundí las alas blancas con las capas negras.
Gusté, besando al ángel, los labios del vampiro.
Siempre acudí a la cita con lo eterno.
Cada vez que me llamó me encontraba.
Unas veces hermoso y otras veces oscuro,
el timbre de su voz me subyugaba,
la miel de su sonrisa me encendía,
y bailábamos juntos, el ángel o el vampiro
y yo que nunca supe muy bien con quién bailaba.
Concierto del desoden. Leopoldo Alas.
sábado, 3 de octubre de 2009
Lola
Tiene por nombre Lola y es preciosa. Mi padre la ha comprado recientemente, aunque para nosotros no tiene precio. Es alta, tiene el pelo tordo y los ojos grandes. Además está embarazada. Ya le hemos puesto nombre a la criatura que si Dios quiere nacerá, espero sea tan bonita como la madre y se va a llamar Llorona. Lola está embarazada y es una preciosa yegua.
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