miércoles, 17 de octubre de 2018

Rita Hayworth


Hoy, 17 de octubre, es el cumpleaños de Rita Hayworth, la mujer más hermosa del mundo. Su padre era español y ése fue el motivo de que se estrenara Gilda en España; la peli iba a ser censurada pero cuando se enteraron del origen español de Rita accedieron a su estreno. Comenzó su carrera como bailarina y luego pasó al mundo de la interpretación en la que tuvo que superar su timidez. Y qué quieren que les diga que ustedes no sepan, que es una de las mejores actrices de este mundo y fíjense si era buena que pasó a la Historia del cine con tan sólo quitarse un guante.

Ah, y su madre era irlandesa, también artista, y con un nombre lleno de vida: Volga.


lunes, 8 de octubre de 2018

A la Caballé (Quevedo y yo)


Flor con voz, volante flor,
silbo alado, voz pintada,
la vida eterna ganada,
oh, pajarillo cantor.
Es para mí un honor,
florido acento de pluma,
bella organizada suma
de lo hermoso y lo süave,
y es que tu voz es la llave
que a mi corazón abruma.

lunes, 10 de septiembre de 2018

Leopoldo Alas Mínguez

              MI  OLOR  A  TI

Toda mi ropa huele a cuando estabas.
Sería al abrazarte -no lo entiendo-
o que estuviste cerca y se quedó prendido.
Si arrimo mi nariz al hombro o a la manga, te respiro.
Al ponerme la chaqueta, en la solapa,
y en el cuello de un jersey que no abriga.
Aroma de placer, de feromonas,
de recostarme en ti mientras dormías.
Por mucho que la lave, mi ropa lo conserva:
es un perfume dulce que me alivia
como vestir mi carne con tu piel.
Y está durando más que mi recuerdo.
Tu rostro en mi memoria se disipa,
casi puedo decir que he olvidado tu cuerpo
y sigo respirándote en las prendas
que, al tiempo que me visten, te desnudan.
Pero la ropa es mía.
De tanto olerte en mí, tu olor es mío. 
Tu olor era mi olor desde el principio,
fue siempre de mi cuerpo, no del tuyo,
de un cuerpo que lo tengo a todas horas
para quererlo entero como jamás te quise
y olerlo de los pies a la cabeza.
Es el olor de todas mis edades,
del niño absorto y puro,
del claro adolescente eléctrico y espeso,
de un joven con insomnio que soñaba
fantasmas del amor, y es también el olor
que al transpirar mis sueños dejaron en las sábanas. 

Quién sabe tú a qué aspiras sin este efluvio mío,
sin mi esencial fragancia.
Estando en compañía, serás siempre la ausente
igual que si te fueras o no hubieras llegado.
Pues no olerás a nada, no dejarás recuerdo 
ni podrás despertar auténtico deseo
ni embalsamar las yemas de los dedos
que un día te acaricien
con un perfume físico y concreto.
Serás para el olfato de los otros
como un espejo para los vampiros.
Y yo atesoraré con más fe que codicia
este perfume dulce de mi cuerpo
que descubrí contigo.
Si quieres existir, respíralo de nuevo.