Mientras que al triste lamentable acento
del mal acorde son del canto mío,
en eco amargo del cansado aliento
responde el monte, el prado, el llano, el río,
demos al sordo y presuroso viento
las quejas, que del pecho ardiente y frío
salen a mi pesar, pidiendo en vano
ayuda al rio, al monte, al prado, al llano.
Inicio de La Galatea, de Cervantes.
Después de leer esto uno se da cuenta de que pocos hay escritores y poetas que merezcan tal nombre. Entre ellos está el profesor que lleva el blog elarcondondecabetodo. Síganlo y podrán leer prosa ¡y poesía! de la mayor calidad.
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