martes, 15 de octubre de 2013

Día de la Hispanidad

El otro día, en la misa de la Hispanidad el cura de mi pueblo leyó el himno a los caídos por España y enseguida me di cuenta de que era un buen poema que nunca había oído. Al final del acto le pregunté por dicho poema al cura y me dio una dirección de Internet, "creo que es de Pemán, me dijo". Y buscando, buscando, tropecé con la estupidez de los políticos al saber que el poema original había sufrido varias modificaciones desde su creación por motivos de lo políticamente correcto. Por ejemplo, el estúpido de Bono hizo la última reforma y si sería inepto que, siendo el poema un soneto, a quién se lo encargaría que se cargó toda la rima. Además, si uno lee la versión actual se da cuenta de que es un soneto salvo por el octavo verso que es octosílabo, sin duda fue un político el que lo modificó. Se suprimen así, en la versión actual, menciones al rey o a la Patria, y así va España. Aquí reproduzco la versión original del poema, que por cierto es de Martín Garrido Hernando.

Lo demandó el Honor y obedecieron;
lo requirió el Deber y lo acataron;
con su sangre la empresa rubricaron;
con su esfuerzo, la Patria redimieron.

Fueron grandes y fuertes, porque fueron
fieles al juramento que empeñaron.
Por eso como púgiles lucharon,
por eso como mártires murieron.

Inmolarse por Dios fue su destino;
salvar a España, su pasión entera;
servir al Rey, su vocación y sino.

No supieron querer otra bandera,
no supieron andar otro camino;
¡no supieron morir de otra manera!


Martín Garrido Hernando.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

El puente de Alcántara


Construido entre el año 105 y 106 por el arquitecto Cayo Julio Lacer para comunicar Norva Caesarina (Cáceres) con Conímbriga, impresionó tanto a los árabes que decidieron llamar a la zona Al-Qantarat, es decir, El puente. Pontem perpetui mansurum in secula mundi (el puente que durará mientras dure el mundo), figura en el dintel del templete situado en el lado sur. Seis arcos para salvar una distancia de 214 metros sobre el Tajo, cinco Pilares (las Pilares en mi casa van con mayúscula, Pilli) y dos estribos. Los impuestos de siete villas fueron necesarios para poder sufragar esta obra. Sus proporciones son impresionantes: 71 metros desde el cuarto Pilar hasta el arco del triunfo. Una altura necesaria para salvar un prufundo cauce con crecida de caudal importante en su momento.
El geógrafo árabe, Al Idrisi, lo consideró una de las maravillas del mundo. Tal era su belleza que en 1475, en una de las guerras entre Portugal y el Reino de Castilla al enterarse el rey luso Alfonso V que iba a ser derruido para evitar su paso, decidió comunicarle a su enemigo, el Duque de Villahermosa, que él daría un rodeo "pues no quería el reino de Castilla con ese edificio de menos". 
Los romanos, cuando hablaban de sus obras de ingeniería decían perseguir tres principios básicos: utilitas, firmitas y venusta. Que sea útil, que sea firme y que sea bello. Y útil, firme y bello es el Puente de Alcántara, merecedor, sin duda, de figurar entre nuestro Patrimonio de la Humanidad, al igual que ya figura entre nuestro Patrimonio Nacional desde 1924.


Texto sacado de un artículo de Víctor Casco, con lo que te hemos dao en mi casa, ya está bien que hagas algo por la comunidá.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Antonio Machado



Una tarde parda y fría
de invierno. Los colegiales
estudian. Monotonía
de lluvia en los cristales.

Es la clase. En un cartel
se representa a Caín
fugitivo, y muerto Abel,
junto a una mancha carmín.

Con timbre sonoro y hueco
truena el maestro, un anciano
mal vestido, enjuto y seco,
que lleva un libro en la mano.

Y todo un coro infantil
va cantando la lección:
"mil veces ciento, cien mil;
mil veces mil, un millón".

Una tarde parda y fría
de invierno. Los colegiales
estudian. Monotonía
de lluvia en los cristales.





miércoles, 28 de agosto de 2013

Quevedo

Me ha dicho mi hermana, que es escritora, que el soneto es muy difícil que quede bien, que, incluso a Quevedo le cuesta conseguir sonoridad, y que no siempre lo consigue. Creo que en este soneto lo ha logrado.

Si quien ha de pintaros ha de veros,
y no es posible sin cegar miraros,
¿quién será poderoso a retrataros,
sin ofender su vista y ofenderos?

En nieve y rosas quise floreceros,
mas fuera honrar las rosas y agraviaros;
dos luceros por ojos quise daros;
mas ¿cuándo lo soñaron los luceros?

Conocí el imposible en el bosquejo;
mas vuestro espejo a vuestra lumbre propia
aseguró el acierto en su reflejo.

Podráos él retratar sin luz impropia,
siendo vos de vos propia, en el espejo,
original, pintor, pincel y copia.



Quevedo, genio, genio, genio, tá, tá, tá...


viernes, 23 de agosto de 2013

Cuando el fútbol se hizo poesía

...ahí la tiene Maradona. Le marcan dos. Pisa la pelota Maradona. Arranca por la derecha el genio del fútbol mundial. Puede tocar para Burruchaga...siempre Maradona...genio, genio, genio... tá, tá, tá... goooooooolllll quiero llorar... Dios Santo, viva el fútbol... golaaaaazooo... Diegooool... Maradona... es para llorar, perdónenme... Maradona en recorrida memorable, en la jugada de todos los tiempos... barrilete cósmico... ¿De qué planeta viniste... para dejar en el camino a tanto inglés?... Para que el país sea un puño apretado gritando por Argentina... Argentina 2, Inglaterra 0... Diegol, Diegol... Diego Armando Maradona... Gracias, Dios. Por el fútbol, por Maradona, por estas lágrimas... por este Argentina 2, Inglaterra 0


Relato del gol por Víctor Hugo Morales, pueden oírlo poniendo en google: gol de Maradona a los ingleses.

viernes, 19 de julio de 2013

Carmen Amaya

Sordinas en las guitarras
que Carmen Amaya ha muerto,
silencio los cantaores
y los bailaores quietos,
que el terremoto del baile
hoy tiene sus brazos yertos,
cansados de tanto alzarse
queriendo alcanzar el cielo.


Oír en el programa Documentos RNE de Radio Nacional, titulado Carmen Amaya, Minuto 50 y 08 segundos.

De luto el pueblo gitano,
silencio palmas y olé,
que ha muerto una bailaora
de pura raza calé.
Ha muerto Carmen Amaya,
y el Montjuich y el tibidabo
le dan su adiós enlutado
cada uno en su atalaya.
Un lucero nuevo brilla
porque Carmen en el cielo
va sembrando seguidilla.

Oír en el mismo programa de RNE, Minuto 47 y 58 segundos.

lunes, 10 de junio de 2013

El Don de la tristeza

   Entristecer un poco cada día,
y nunca entristecer más de la cuenta,
que la tristeza es pobre y se sustenta
de vuestra caridad y de la mía.

Entristecer por tanta lejanía
y tanto corazón en compraventa
como va entristeciendo aquel que intenta
y no logra alcanzar, por atonía.

La tristeza es un don que no han gozado
los que ríen de todo y para todo
como si no vivieran de prestado.

Entristeder despacio, y de tal modo,
que hasta el último instante la tristeza
puede acabar donde el amor empieza.


Juan Emilio Aragonés