lunes, 19 de mayo de 2025

Nuccio Ordine

 

LA UTILIDAD DE LO INÚTIL


Si dejamos morir lo gratuito, si renunciamos a la fuerza generadora de lo inútil, si escuchamos únicamente el mortífero canto de sirenas que nos impele a perseguir el beneficio, sólo seremos capaces de producir una colectividad enferma y sin memoria que, extraviada, acabará por perder el sentido de sí misma y de la vida. Y en ese momento, cuando la desertificación del espíritu nos haya ya agostado, será en verdad difícil imaginar que el ignorante homo sapiens pueda desempeñar todavía un papel en la tarea de hacer más humana la humanidad.
(...)
En el universo del utilitarismo, en efecto, un martillo vale más que una sinfonía, un cuchillo más que una poesía, una llave inglesa más que un cuadro: porque es fácil hacerse cargo de la eficacia de un utensilio mientras que resulta cada vez más difícil entender para qué pueden servir la música, la literatura o el arte.
Las páginas que siguen no tienen ninguna pretensión de formar un texto orgánico. Reflejan la fragmentariedad que las ha inspirado. Por ello también el subtítulo —Manifiesto— podría parecer desproporcionado y ambicioso si no se justificara por el espíritu militante que ha animado constantemente este trabajo. Tan sólo he querido recoger, dentro de un contenedor abierto, citas y pensamientos coleccionados durante muchos años de enseñanza e investigación. Y lo he hecho con la más plena libertad, sin ninguna atadura y con la conciencia de haberme limitado a esbozar un retrato incompleto y parcial. Y como a menudo ocurre en los florilegios y las antologías, las ausencias acaban siendo más significativas que las presencias. Sabedor de estos límites, he subdividido mi ensayo en tres partes: la primera, dedicada al tema de la útil inutilidad de la literatura; la segunda, consagrada a los efectos desastrosos producidos por la lógica del beneficio en el campo de la enseñanza, la investigación y las actividades culturales en general; en la tercera parte, valiéndome de algún brillante ejemplo, he releído algunos clásicos que, en el curso de los siglos, han mostrado la carga ilusoria de la posesión y sus efectos devastadores sobre la dignitas hominis, el amor y la verdad.



domingo, 11 de mayo de 2025

Una filosofía de vida

 

He perdido todas las ilusiones. He vivido mucho tiempo en España en medio de las tempestades de los partidos victoriosos, y mucho tiempo también en el extranjero en medio del despecho de los españoles vencidos y desterrados. La experiencia me ha hecho ver que son igualmente estériles los gobiernos que persiguen defendiéndose y los bandos que atacan conspirando. Yo he conspirado también algunas veces, y en aquellos trabajos obscuros he visto en derredor mío pocos móviles generosos y muchas, muchísimas ambiciones locas, apetitos y rencores que no se diferenciaban de los del despotismo más que el nombre. La realidad me ha ido desencantando poco a poco y llenándome de hastío, del cual nace este mi aborrecimiento de la política y el propósito firme de huir de ella en lo que me quedare de vida. 



Benito Pérez Galdós, Episodios nacionales, Los apostólicos. 




martes, 6 de mayo de 2025

El fútbol es así

 


El barsa contra el Inter

con Munuera Montero, 

creo que habría quedado:

barsa 6 - Inter 0






martes, 25 de marzo de 2025

¡También cincelas versos, oh, Miguel Ángel!

 


¡Cuán feliz la guirnalda que rodea

su áureo cabello! Cada flor avanza

en gentil y aromática pelea, 

pues besarla en la frente es su esperanza. 

¡Cuán feliz el vestido que ora liga

ora revela el pecho; y el bordado

tejido de oro, en la caricia amiga

que a mejilla y garganta ha prodigado! 

Mas aún mayor parece la ventura

del áureo broche que su pelo enlaza

en dulce tintineo; sí, y el cinto

que hablar parece desde su cintura:

"No suelta nunca el que este bien abraza".

¿Es de mis brazos el querer, distinto? 



Miguel Ángel Buonarrotti. No conocía yo que también hiciese versos y de tan descomunal altura. Sin duda, el artista más grande que el mundo ha conocido. 



lunes, 10 de marzo de 2025

'Pobre', un poemario muy rico. Mi agradecimiento, profesor

 El poemario Pobre de Jeremías Asensio (Editorial Cuadernos del Laberinto, Anaquel de Poesía, Madrid, 2023), que es su ópera prima, es, contradiciendo lo que indica su título, “rico”, muy rico, en rimas y versos, empezando por el ingenioso prólogo, que es una Carta de amor a la antigua usanza, que le escribe Don Pretérito a Doña Usanza, y que es toda una declaración de principios e intenciones: “Odio estos tiempos modernos / que han matado la poesía”, y siguiendo, por ejemplo, por la graciosa letrilla Para el desgraciado se hizo la horca, tan quevedesca o quevediana, como gustemos decir. 

Hay que destacar también el epigrama, conciso pero contundente, Amor imposible, todo un clásico, siguiendo la estela de Marcial, vía Quevedo, en forma de redondilla: “Ha pedido don Precario / la mano de Plusvalía, / la respuesta fue algo fría: / de tus bienes inventario”. 
 
    También hay que destacar Rural antes que urbano, un poema compuesto por ocho décimas que es un canto a la libertad y a la vida alejada del mundanal ruido
    
     Se agradece en general a lo largo de los veintiocho poemas que componen el libro el tono, la bonhomía del autor y el gusto por la rima y por el silabeo, cosa rara en estos tiempos de tanto verso libre que, libre de ser verso, se ve condenado a ser prosaica prosa que se disimula y camufla escribiéndose entrecortada. 
 
    Es un poemario popular, más clásico, en el buen sentido de la palabra, que moderno, donde abunda el verso más nuestro, que es el octosílabo, pero también el hendecasílabo (lo escribo adrede así con hache inicial etimológica) en algunos sonetos. Se trata de un poemario en definitiva que puede gustarle a todo el mundo, incluso a quien no lee habitualmente poesía, que es un género literario, por otra parte, que ya casi nadie lee hoy en día salvo los propios poetas que lo escriben. 
 
    El autor se muestra a veces pesimista y crítico, pero sin desdeñar nunca el fino humor y la leve ironía, como cuando se describe a sí mismo en Lloviendo sopa: “En mí el fracaso galopa, / soy tan solo un perdedor / que va con el tenedor / cuando está lloviendo sopa”. 
 
    Especialmente entrañable el homenaje de Infancia en Vera de Bidasoa. Cuando Jeremías era un chiquillo se cruzaba siempre con un anciano, “un sabio de aquella aldea”, que en su pasear diario se tropezaba con el niño, le  acariciaba la cabeza y le preguntaba con su media sonrisa que adónde iba con tanta prisa. Se trataba de don Julio Caro Baroja, sobrino de don Pío Baroja. 
 

    Hay muchos y notables hallazgos en este poemario de Jeremías Asensio, como esta cuarteta: “Y yo mirándote sé / lo mucho que te amo, pero / yo nunca me atreveré / a decirte que te quiero”.

miércoles, 22 de enero de 2025

domingo, 19 de enero de 2025

A GATA CATTANA

             


   Es el mundo peor sin tu presencia, 

sin tus versos punzantes e indomables;

un mundo en el que el ruido de los sables

a todos nos acalla y nos silencia. 


Ana, tú eres refugio, eres conciencia, 

denuncias sin temor a los culpables, 

tus ripios al humilde son amables, 

eterna serás tú, y tu influencia. 


Bien sé que un soneto es poca cosa, 

que no te abarca porque no hay palabras

que definan tu esencia luminosa. 


Guía e inspiración siempre serás, 

son tus letras arados con que labras

surcos para que sigan los demás.