El barsa contra el Inter
con Munuera Montero,
creo que habría quedado:
barsa 6 - Inter 0
El barsa contra el Inter
con Munuera Montero,
creo que habría quedado:
barsa 6 - Inter 0
¡Cuán feliz la guirnalda que rodea
su áureo cabello! Cada flor avanza
en gentil y aromática pelea,
pues besarla en la frente es su esperanza.
¡Cuán feliz el vestido que ora liga
ora revela el pecho; y el bordado
tejido de oro, en la caricia amiga
que a mejilla y garganta ha prodigado!
Mas aún mayor parece la ventura
del áureo broche que su pelo enlaza
en dulce tintineo; sí, y el cinto
que hablar parece desde su cintura:
"No suelta nunca el que este bien abraza".
¿Es de mis brazos el querer, distinto?
Miguel Ángel Buonarrotti. No conocía yo que también hiciese versos y de tan descomunal altura. Sin duda, el artista más grande que el mundo ha conocido.
El poemario Pobre de Jeremías Asensio (Editorial Cuadernos del Laberinto, Anaquel de Poesía, Madrid, 2023), que es su ópera prima, es, contradiciendo lo que indica su título, “rico”, muy rico, en rimas y versos, empezando por el ingenioso prólogo, que es una Carta de amor a la antigua usanza, que le escribe Don Pretérito a Doña Usanza, y que es toda una declaración de principios e intenciones: “Odio estos tiempos modernos / que han matado la poesía”, y siguiendo, por ejemplo, por la graciosa letrilla Para el desgraciado se hizo la horca, tan quevedesca o quevediana, como gustemos decir.
https://youtu.be/v3uzB-q0jsU?si=2uIPNOfA1KI15c9S
Es el mundo peor sin tu presencia,
sin tus versos punzantes e indomables;
un mundo en el que el ruido de los sables
a todos nos acalla y nos silencia.
Ana, tú eres refugio, eres conciencia,
denuncias sin temor a los culpables,
tus ripios al humilde son amables,
eterna serás tú, y tu influencia.
Bien sé que un soneto es poca cosa,
que no te abarca porque no hay palabras
que definan tu esencia luminosa.
Guía e inspiración siempre serás,
son tus letras arados con que labras
surcos para que sigan los demás.
LA GUERRA Y DIEGO
(A Gabriela Cuicchi)
Las Malvinas habían estado en guerra,
en el ochenta y seis, en el verano
llegó el Mundial de fútbol mexicano,
que enfrentó a Argentina e Inglaterra.
Veintidós jugadores en la tierra,
en dura pugna y en combate sano,
hasta dicen que Dios puso la mano,
¿quién sabe lo que de leyenda encierra?
Le llega la pelota a Maradona,
se va de uno, dos, tres..., y del arquero
mandando a los ingleses a la lona.
La guerra ni en el fútbol yo la quiero,
no hay ideal que valga una persona,
que no se envíe más gente al matadero.
Del libro de poemas "Pobre", de Jeremías Asensio para agradecer un detalle a Gabriela Cuicchi en un momento malo de mi vida.